-Es tu puta sonrisa, me hace olvidar la hipocresía humana, la alienación, el humo contaminado e incluso el jodido holocausto.
-Estaremos siempre juntos si así lo deseas; seré tu pequeña chispa de despreocupación, el chute que alivie todos tus dolores y el abrazo que necesites para sentirte protegida.
-No, tan sólo quiero que no dejes de sonreír nunca.