lunes, 23 de julio de 2012

Corazón agrietado.

Esperar. Esperar a que caiga una estrella fugaz, esperar cinco minutos más para levantarse, esperar a un autobús fumando un cigarrillo, esperar a alguien.
Tuviste que enamorarte de él; ideales de locura, miradas afligidas, tristezas nocturnas y pensamientos impenetrables. Te hizo explorar, vivir, morir, mover ideas, personas, mundos; en definitiva: cambiar.
Por esto cada segundo de mi vida es tan tuyo como mío, y cada vez que te odio intensifico aún más tu presencia.
Seguiré ahogando tu recuerdo en vasos de calimocho hasta que tenga un buen día; hasta que consiga estar las 24horas sin pensar en ti.


"Nunca llevo el corazón encima, por si me lo quitan".

No hay comentarios:

Publicar un comentario